Yogi Berra, toda una vida estelar y carismática que no ha terminado

Yogi Berra, leyenda de Yankees y del béisbol. /// Foto tomada de monetate.com

Yogi Berra, leyenda de Yankees y del béisbol. /// Foto tomada de monetate.com

Un 22 de septiembre de 1946 debutó en las Grandes Ligas. No se puso simplemente el uniforme de Yankees de Nueva York, arrancó a vestirse como leyenda y como uno de los grandes íconos de la historia del béisbol, dentro y fuera de los estadios.

Sesenta y nueve años exactos después del inicio de su carrera, falleció Lawrence Peter Berra, mejor conocido como Yogi por la manera en que se sentaba a esperar su turno al bate, se asemejaba a un yogui de la India.

Figura con Yankees entre 1946 y 1963 en la posición de catcher, amo de los anillos de Serie Mundial, miembro del Salón de la Fama, 18 veces seleccionado al Juego de Estrellas, 15 de manera consecutiva, tres premios al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, veterano de la Segunda Guerra, inspirador en los campos de entrenamiento y gran celebridad por sus frases, los ‘yoguismos’, utilizadas no solo en los diamantes. Se hicieron populares y famosas, rayaban entre el chiste, la obviedad y la ingeniudad.

Las reacciones por su partida no se limitaron a los involucrados con el béisbol, hasta el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, resaltó en su cuenta de Twitter que fue un “americano auténtico, un profeta jovial y un veterano humilde. Te extrañaremos, pero tu legado no se ha terminado”

Derek Jeter, otro símbolo de Yankees, lo describió como uno de los más grandes de todos los tiempos y además como “un amigo y un mentor. Siempre será recordado por su éxito en el campo, sin embargo su cualidad más fina era el trato amable y sincero con todos”.

Cuando la franquicia de Nueva York obtuvo su título más reciente, en 2009, Berra, el único con derecho a alardear diez trofeos del Clásico de Otoño como pelotero, le recordó a Jeter que aun iba por la mitad y el paracortos respondió: “Para pensar en diez, ganar primero nueve”.

Yogi agregó tres anillos más en la labor de coach de Yankees y Mets, mas no como mánager, posición en la cual sí es el único en llevar a esas dos novenas a la Serie Mundial, y con los de Queens surgió su famosa frase de “esto no termina hasta que termina” cuando sus dirigidos no atravesaban por una buena campaña.

De San Luis a la carrera legendaria

Berra se relacionó al comienzo con otra de las ciudades llenas de historia y pasión por la pelota caliente, San Luis. Allá nació un 12 de mayo de 1925, creció y lo observó Cardenales, sin el resultado esperado ya que escogieron y firmaron a su amigo Joe Garagiola por 500 dólares.

Dicha suma finalmente le sería otorgada por Yankees en 1942 para así empezar su formación de cara a la ‘gran carpa’, proceso interrumpido por la guerra en Europa.

Se unió a la Marina en 1944 y formó parte del ataque a Normandía. “Le agradezco a Dios que estuve en la Marina, comíamos bien, disponíamos de ropa y cama limpias. Más adversidades hubo para los de la Armada”, recordó.

Regresó a jugar a las Ligas Menores y luego llegaría ese 22 de septiembre de 1946, un debut en la cúspide del béisbol con cuadrangular frente a Atléticos de Filadelfia.

Su estilo de juego a la ofensiva lo marcó con un swing que impactaba toda una variedad de lanzamientos, dentro y fuera de la zona de strike, solo se ponchó 414 veces en 8.359 apariciones al plato.

Héctor López, panameño y miembro de Yankees durante los años 50 y los 60, consideró el bate de Berra como el más rápido que había visto y con talento para impactar bolas a las cuales les llegaba tarde. “Por eso los pitchers le temían, le conectaba a todo”.

Bateó 358 cuadrangulares, menos que otros receptores como Carlton Fisk y Johnny Bench, registró un promedio de .285 y empujó 1.430 carreras, la mayor cantidad para un beisbolista el cual actuara primordialmente como catcher.

Puso out al 48 por ciento de los corredores, lideró la Liga Americana en asistencias en cinco ocasiones y registró una racha de 148 partidos sin cometer error.

Aunque no hubo confianza al principio en torno a sus habilidades con el guante, situación que cambió en 1949 con la llegada del mánager Casey Stengel, quien llamó a Bill Dickey, de quien Berra heredó el número ocho, para orientarlo.

Dio frutos Dickey como mentor y a Stengel una vez le preguntaron sobre el éxito del pitcheo de su novena y respondió que se debía a su catcher. “Se ve torpe y pesado, pero es ágil como un gato”.

Los otoños y un alejamiento

Catorce apariciones en la Serie Mundial tienen a Berra como el líder de ésta en partidos (75), hits (71), turnos al bate (259) y dobles (10), es segundo en empujadas (39) y tercero en cuadrangulares (12) y bases por bolas (32). También se convirtió en el primero en pegar un jonrón como bateador emergente en un Clásico de Otoño, en 1947 frente a Dodgers.

No solo tuvo el privilegio de ponerse un anillo en cada dedo como jugador, recibió adicionalmente los pitcheos del juego perfecto de Don Larsen en 1956, el único que se ha dado en la historia de la Serie Mundial, un momento recreado por ambos en el Día de Yogi, el 18 de julio de 1999, cuando además David Cone lanzó perfecto.

En el 99 sucedió precisamente la reconciliación del excatcher con el equipo. No había ido al estadio durante 14 años debido a su despido como mánager por parte del impaciente y exigente dueño George Steinbrenner en 1985. A Berra le habían prometido no sacarlo y cuando apenas iban 16 enfrentamientos le notificaron que no deseaban más sus servicios y no directamente Steinbrenner, quien más adelante aceptaría y se disculparía por “su peor error cometido en el béisbol”.

Sonrisas e inspiración

No se verán más visitas de Berra al campo de entrenamiento de Yankees en Tampa, una presencia motivadora, amable, alegre y de gratos recuerdos.

El jardinero de Atlanta Nick Swisher, quien venía de perder a su abuelo al unirse a los ‘Bombarderos del Bronx’ en 2009, encontró en el mítico Yogi a un abuelo adoptivo. “No puedo volver a tomar el teléfono y llamarlo. Siempre sonreía y al hablar simplificaba todo”, dijo Swisher.

“Hemos perdido a Yogi, pero siempre tendremos lo que nos dejó: las memorias de una vida llena de grandeza, humildad, integridad y muchas sonrisas”, exaltó Joe Torre, exmánager de Yankees y actual ejecutivo de Grandes Ligas.

Berra formó parte del cuerpo de entrenadores de Astros entre 1985 y 1989 y Craig Biggio, recientemente ingresado al Salón de la Fama, le atribuye a él parte de su vinculación a la franquicia de Houston. “Pienso que sí influyó. Una de las personas más inteligentes en el béisbol, por eso ganó tanto. Hizo todo correcto, si cada uno tomara como ejemplo un poco de eso…”.

Su vida habría inspirado además la creación del Oso Yogi, una simple coincidencia para Hanna-Barbera, los creadores de la caricatura. Lo que es innegable es que Berra con su carisma y personalidad es una inspiración para muchos, las cuales no terminarán a diferencia de los partidos que sí terminan hasta que terminan.

Frases

-> “El juego no se acaba hasta que se acaba”.

-> “El béisbol es un 90% mental, la otra mitad es física”.

-> “Se pueden observar muchas cosas solo con mirar”.

-> “El futuro no es lo que solía ser”.

-> “Nunca respondas una carta anónima”.

-> “Cuando llegues a una encrucijada en la carretera, sigue recto”.

-> “Es un déjà vu que se repite todo el rato”.

-> “Siempre pensé que ese récord permanecería hasta que alguien lo rompa”.

-> “Siempre voy a los funerales de los demás, de lo contrario ellos no vendrán al mío”.

-> “Daría mi brazo derecho por ser ambidiestro”.

-> “Creo que es la primera vez que llego tarde tan temprano”.

-> “La mitad de las mentiras que dicen de mí no son verdad”.

-> “Es difícil hacer predicciones… especialmente sobre el futuro.”

-> “Usualmente duermo una siesta de dos horas. De 1 a 4”.

-> “Si no hubiese despertado, todavía estaría durmiendo”.

-> “Le quiero agradecer a todos por hacer este día necesario”.

-> “Yo nunca dije la mayoría de las cosas que dije”.

-> “Cometimos muchos errores malos”.

-> “Corte en cuatro esta pizza, no creo que pueda comerme ocho”.

-> “En el béisbol, no sabes nada”.

CARLOS AMADOR
@yankeerolo

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Acerca de Carlos Amador

Periodista colombiano. Nací y crecí en Bogotá. Colaborador del periódico El TIEMPO y de 306Radio (programas 'Béisbol a 2600 metros' y 'Blitz306'). Con una adicción muy sana: béisbol. Twitter: @yankeerolo Correo: beisbol2600metros@gmail.com
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